Los perros suelen tener cinco dedos en cada pata delantera —cuatro de apoyo y un espolón— y cuatro dedos de apoyo en cada pata trasera. Algunos conservan uno o dos espolones traseros, por lo que pueden parecer tener cinco o seis dedos. Distinguir dedo, espolón y uña ayuda a saber cuándo basta con recortar y vigilar, y cuándo una uña larga, rota o clavada requiere revisión veterinaria.
Cinco delante y cuatro detrás es lo habitual
Un perro normal suele tener cinco dedos delante y cuatro detrás, aunque el total visible cambia si conserva espolones en las patas traseras. Las patas delanteras tienen cuatro dedos de apoyo y un espolón en la cara interna, parecido a un pulgar colocado más arriba. Las traseras suelen tener cuatro dedos que contactan con el suelo.
La tabla separa dedo, uña y espolón
Un dedo incluye piel, tejidos y una o varias falanges, que son los pequeños huesos del extremo de la pata. La uña es solo la cubierta dura que crece sobre el último hueso del dedo. Mirar la base, y no solo contar puntas, evita la mayoría de confusiones.
| Estructura | Lugar habitual | ¿Toca el suelo? | Cómo reconocerla | Revisión orientativa |
|---|
| Dedo funcional | Cuatro en cada pata | Sí, al caminar | Tiene almohadilla y uña | Cada 2 a 4 semanas |
| Espolón delantero | Cara interna, más arriba | Casi nunca | Dedo con uña separado de los cuatro de apoyo | Cada 2 a 4 semanas |
| Espolón trasero simple | Cara interna trasera | No suele tocar | Un dedo extra por encima de la pata | Cada 2 a 3 semanas |
| Doble espolón trasero | Cara interna trasera | No suele tocar | Dos dedos o uñas extra próximos | Cada 2 a 3 semanas |
Cinco o seis detrás cambia la revisión
Cinco dedos visibles en una pata trasera suelen ser cuatro dedos funcionales y un espolón. Seis visibles suelen indicar dos espolones, llamados dobles espolones. Algunos perros nacen así y viven sin dolor ni dificultad para correr, siempre que sus uñas estén bien cuidadas.
Un quinto o sexto dedo trasero presente desde cachorro, sin dolor y con aspecto estable, suele ser una variante anatómica normal. Un bulto o una uña que aparece de adulto, crece rápido o cambia de color no debe darse por un espolón sin revisión veterinaria.
Algunas razas conservan espolones traseros con más frecuencia que otras. El pastor de Beauce y el briard, por ejemplo, son conocidos por presentar doble espolón trasero, una característica que puede aparecer recogida en sus estándares raciales. El perro de montaña de los Pirineos también suele mostrar dobles espolones en las patas traseras. Esto no significa que todos los ejemplares de estas razas los tengan ni que un perro mestizo con ellos tenga un problema.
En cualquier raza, lo importante para el cuidado de espolones es comprobar que la inserción sea estable, que la piel esté sana y que las uñas no se curven ni se enganchen.
El espolón se distingue por su inserción, no por la uña
El espolón no es solo una garra extra: es un dedo situado fuera de la línea de apoyo que puede tener hueso, articulación y una unión firme a la extremidad. En otros perros queda más móvil y se une sobre todo mediante piel y tejido blando. Esta diferencia explica por qué unos espolones son estables y otros se enganchan con más facilidad.
La base revela si hay dedo real
La forma segura de comprobar un espolón es observar su base con buena luz, sin doblarlo ni tirar de él. Un dedo real suele mostrar una pequeña zona de piel definida, a veces una almohadilla, y una uña que sale de ese punto. Si el perro aparta la pata, se queja o se pone tenso, deja de tocar.
Algunas razas conservan dobles espolones
Los espolones traseros pueden ser simples o dobles y, en ciertas razas, constituir una variante anatómica habitual. Como implican dedos adicionales respecto al patrón más común, pueden describirse como polidactilia congénita, aunque en la práctica importa más valorar su inserción, estabilidad y estado de la uña. Tanto los espolones simples como los dobles se valoran mirando la estructura, no solo el número.
Para ubicar los dedos de perro, los veterinarios pueden numerarlos desde el interior hacia el exterior. En la pata delantera, el espolón suele corresponder al dedo I, mientras que los cuatro dedos que apoyan habitualmente se identifican como II, III, IV y V. En la pata trasera, lo común es observar los dedos II a V; un espolón trasero añade una estructura en la zona interna. No basta con contar las uñas: un dedo adicional debe tener una inserción definida y puede contener falanges caninas, mientras que una uña es solo la parte córnea.
Las almohadillas de perro también orientan la revisión, aunque un espolón puede tener una almohadilla pequeña o poco evidente.
La uña del espolón debe recortarse si se curva
La uña del espolón debe revisarse cada 2 a 4 semanas, porque apenas roza el suelo y puede crecer como un gancho. Cuando la punta se acerca a la piel, se engancha en mantas o gira hacia dentro, ya no conviene esperar al siguiente baño o peluquería. Una uña negra puede ocultar la parte viva, llamada pulpa, donde hay vasos y nervios.
Curvada, rota o encarnada exige acciones distintas
Una uña demasiado larga puede recortarse si está seca, entera, no duele y no ha tocado la piel. Una uña rota, sangrante o partida desde la base necesita más prudencia, porque puede afectar a la pulpa. La cojera no siempre aparece al principio.
| Aspecto observado | Riesgo | Acción segura | Consulta veterinaria |
|---|
| Punta larga y seca | Bajo si no roza la piel | Recorte pequeño o cita de peluquería | En pocos días si no puedes cortarla |
| Uña curvada hacia la piel | Medio o alto | No forzar ni desenrollar | En 24 a 48 horas |
| Rota, sangrante o colgando | Alto | Evitar lamido y golpes | El mismo día |
| Piel roja, hinchada o con olor | Posible infección | No aplicar medicamentos humanos | El mismo día |
No se arranca ni se corta al ras
Un espolón enganchado no se arranca, aunque parezca muy móvil. Tirar puede desgarrar piel, causar sangrado y convertir una lesión pequeña en una herida dolorosa. Tampoco se debe cortar una uña rota hasta la base para “igualarla”.
Esta explicación no sustituye una revisión veterinaria. Consulta si hay cojera, dolor, sangrado, inflamación, mal olor, una uña rota o encarnada, un espolón colgante tras un golpe o un dedo adicional que cambia de tamaño o aspecto rápidamente. No administres analgésicos humanos: varios son tóxicos para perros.
Lo que más preguntan
¿Cuántos dedos tiene un perro normal?
Un perro suele tener cinco dedos en cada pata delantera y cuatro en cada pata trasera. Lo más común son 18 dedos visibles, aunque el número aumenta si tiene uno o dos espolones traseros.
¿Es normal que mi perro tenga 5 dedos atrás?
Sí, puede ser normal si tiene cuatro dedos de apoyo y un espolón en la parte interna de la pata trasera. Vigila la zona cada 2 a 3 semanas porque esa uña suele crecer más que las demás.
¿Por qué mi perro tiene 6 dedos en una pata?
Seis dedos visibles suelen corresponder a un doble espolón trasero o a polidactilia congénita. Consulta si ese sexto dedo apareció después de cachorro, sangra, duele o cambia de tamaño.
¿El espolón es una uña o un dedo?
El espolón es un dedo con uña, no una uña aislada. Puede incluir falanges y estar bien sujeto a la pata, aunque algunos espolones traseros son más móviles.
¿Cada cuánto hay que cortar la uña del espolón?
La uña del espolón se revisa cada 2 a 4 semanas y se corta cuando la punta empieza a curvarse. En perros con poco desgaste o espolones traseros, puede necesitar corte antes que el resto de uñas.
¿Se deben quitar los espolones a los perros?
No se quitan de forma rutinaria si están sanos, firmes y no causan lesiones. La retirada solo debe plantearla un veterinario cuando existen enganches repetidos, daños importantes o una razón clínica concreta.
Los lobos comparten por norma el patrón de cinco dedos en las patas delanteras y cuatro en las traseras, por lo que los espolones traseros no son una característica habitual en ellos. Los gatos también suelen tener cinco dedos delante, incluido el equivalente al espolón, y cuatro detrás; sin embargo, sus uñas son retráctiles y su forma de desgastarlas difiere de la del perro. Esta comparación ayuda a evitar una confusión frecuente: tener cinco dedos delanteros no es una rareza en perros, lobos ni gatos.
En el perro, la atención práctica debe centrarse en el recorte de uñas y en revisar con regularidad las uñas que no rozan el suelo.
Para saber más
Si deseas profundizar, aquí tienes algunos recursos de interés: